Despues de la lluvia, del perfume, de la angustia, y el sonido del silencio que dejas cuando te vas, despues de no sobrevivir a las mañanas de ese abril, nubladas como rocas.
Viajo bien adentro a la ciudad del desencuentro, capital del nuevo centro del vacío existencial, como me desilucionás cuando amagás y tiroteás sin terminar las cosas.
No te encontré en el centro hoy, y una secuencia de terror y soñé pasiones locas con vos, y simplemente pasa que tengo ganas de verte.
Algo habré perdido que ando tan comprometido en buscar adentro tuyo algo que está dentro mío, algo para poder tapar mi gran agujero espiritual, mis ilusiones rotas.
Creo que buscarte es menos digno que pensarte, más difícil que encontrarte y menos triste que olvidarte. Me preguntaste "¿No tomás?", te dije "Ya no lo hago más", y te aburrió la historia.
Libertad, mi casa es un desastre, mi vida un poco más.
Corazón, que caros son los precios del amor.