Estoy condenada a bailar toda la eternidad, por que me di cuenta de que mi cuerpo no es el que me dice que baile, es mi alma la que vive de eso.
Olvida tus problemas, baila tu vida y sedúceme con ganas de amarme, pero no te enamores que yo soy libre y no quiero compromisos con nadie.
Baila toda la noche cuando tengas frio y no haya quien te arrope, y si algún día la vida nos vuelve a cruzar, si el destino quiere volver a jugar, si intentamos darle tequila al azar, quizás lo podamos emborrachar.