Desde el primer día que lo vi sus ojos me quisieron decir que no hacen falta las palabras, solo con tu mirada comprendí que eras tu ese amor que no encontraba, el que en mis sueños me amaba, a quién le entregaría mi alma. Son tus miradas que me llaman dentro de mi corazón, son como espadas que se clavan, cuando tu me hablas de amor se dispara la pasión llena de emoción, es ese fuego en tu mirar. Desde aquel momento que lo vi mi cuerpo se tuvo que rendir a tu sonrisa encantada,
me tiene loca tu mirada.